UNIVERSOS QUE CONTAR

Durante los últimos diez a doce años, he venido sintiendo cada ves con mayor intensidad esta sensación de caminar solos –y digo solos porque me veo en compañía única de Karla – pareciera como si alguna maldición hubiese cerrado los ojos y corazones a los demás con quienes vivimos.

Cada ves que hablamos de lo que es para nosotros el amor, todo lo que significa, en verdad que me doy cuenta que es casi como querer que te escuche el viento, la gente se admira o se molesta, pero al fin de cuentas todo acaba quedando igual, como si el agua humana no fuera de agua sino de mercurio, es muy pesada para poder soltar brisa, evaporarse y subir. Ya no llueve humanidad tan de continuo como solía suceder antes, son tiempos de sequedad.
Vivo en este mundo en el que me admiro de nuestro gran poder como seres humanos, en el que también me horroriza nuestra capacidad destructora y la aberrante apatía que nos ofrece la comodidad y el consumo, el bien vivir y jugar dentro de lo que se dice y acepta como lo que “se ve bien”.

El mundo que nos rodea es maravilloso y no somos nosotros la excepción, no se porque pero así en algún olvidado momento pude darme cuenta de eso y de actuar en consecuencia con pasión con anhelos y esperanza de que a alguien mi mano podría tocar el alma.

Llevo diez años dejando botellas con mensajes ocultos en el interior, tengo diez años consiente de estarlo haciendo denotadamente, sin detenerme y sin buscar en ello retribución, esperando que en algún momento apareciera otro ser humano despierto. Nos hemos preguntado en varias ocasiones de la carencia de personas dispuestas a realmente vivir, nos deja en verdad perplejos, como si hoy por hoy a los humanos les hubiera dado miedo sufrir, dado susto vivir, se le hubiese ido el alma al cielo y andan como errantes, sin nada por que dar toda su energía, sin nada que los apasione, sin nada que defender, sin nada por que luchar.
En este mundo vivirán nuestros niños y no quiero en verdad que les roben el gusto de vivir, no quiero que les quemen el seso, no quiero que mueran antes de tiempo y vivan dentro de un cuerpo en descomposición. Eso me aterra mas que nada.


Confío que allá afuera hay mas, debe haber mas, creo que nos hemos empezado a topar con algunos que como nosotros dos piensan y creen que la vida no es un sueño, la creen de verdad y por eso la viven soñando porque solo así se vive, creo que hay muchos mas que si están vivos, que siguen sus propios impulsos y que saben como nosotros distinguir entre vivos y sombies, creo que todavía vale la pena seguir en medio de este desierto de muertos caminando esperando de entre ellos volver a ver mas ojos humanos, miradas con universos que contar.

Ytuarte 2013

Comentarios

Karla Rojo ha dicho que…
No es cosa nueva esto que cuentas, cosa de hoy. Ahora es el consumo medicamento del espíritu, de las penas y sin sabores que la vida nos pone enfrente.. antes, antes fue la religión, y cada época tendrá sus propios jarabes. Sí, la capacidad humana es impresionante, basta con ver a nuestro alrededor, como el hombre ha creado todo un mundo humano en este espacio llamado planeta en el que nos toco estar.. pero crear mundos no es para todos, es parte de nuestra fatalidad, es elitista, y tu y yo sabemos lo sabemos. No es para todos entender el arte, no es para todos entenderse, no es para todos ver y menos querer aportar.. tiene sus costos, como costos tiene la comodidad a la que no nos hemos decidido, no somos capaces ya lo hemos probado.
¿Que te preocupan?¿Qué haces ahí esperando ojos que miren, palabras que acompañen, cobijos a la soledad que no se caleienta? Lanza tus botellas al mar!, sigue lanzandolas, ¿como sabes tu que no han sido recibidas ya?, Crea en lo que crees, pintalo, hazlo.. y lanzalas al mar.. que seguramente de todas algunas les llegaran hoy o mañana a quien menos creas, y no solo lo tocaras, sino lo cambiaras.. aunque tal vez tu ni siquiera lo veas.

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