INVITACION DEMENTE
Un buen día a mis 35
me desnude de mis vestidos
y decidí en total cordura
dejar correr en mi el veneno del desvarío
una vez que la locura corrió dentro
las venas la condujeron
al cerebro y de ahí
directo al corazón.
Desde entonces descubrí
que la vida es un cuento
que los árboles son más arboles de lo que los vemos
son frondosos rugosos en su piel
verdes en las copas
y su sombra te rosa la tez
que su caricia como el aire
y su abrazo es un canto alado
de mil aves que se posan sobre ti a la vez
soñé como mis cabellos besaban al viento
y vi correr tantos y tantos
días que terminan siempre muertos sobre la piel.
La cosa no quedo ahí
puesto que desde los
35 hasta
el momento
en que mi desvarío
me tiene escribiendo este soneto
no puedo más que decir
que me encuentro atrapado
en algún lugar raro al que llamo
mi hogar, mi cima, ladera o páramo
del cual no salgo
pero en el que soy feliz
le he colgado todo cuanto he podido
lo que un demente puede colgar
y he logrado hacer que el sol siempre salga de
del lado diferente al que algún día
el astro se acostumbro a despertar
no hay día sin color
ni hay momento
desteñido
y aunque a veces mi chica nube negra
nos convierta en tormenta
la sobre mesa
o los borricones nos desdibujen las pinturas de
la tarde de abril
no hay cosa que haga que no pueda
colgar otra estrella
junto a ti.
Ven a mis 35
te convido a dejar en este extraño lugar
en el perchero colgado
el traje, el maletín los zapatos el abrigo y el bombín
dejar que corra el aire con sonrisas
salir en pelotas al mundo
dejar que la demencia haga en ti corteza
que medre la forma natural
que el color y la luz del sol
deslumbren la pupila, te cubras de verdes copas
y llores, mas no de pena
que las aves se posen en tus ramas
que te caiga la desmemoria, que no sepas
lo que eres ahora ni lo que de ti
piensas o valoras.
2015 ultimo día antes del 16



Comentarios