A LA VISPERA DE LA BORRASCA
hay un indulgente
viento,
que nos profetiza
que esta pronto a llover
la ventana abierta
concede libre danza
a una blanca
cortina que se tuerce, se ondula, se hincha y arruga al dejar entrar
bocanadas de aire
a esta ardiente morada.
Así mis
sentimientos tendidos se ven empujados
doblados, halados,
y a veces hasta henchidos
por el día y lo
vivido
parece que va a llover
también dentro
a lo lejos de mi
otro yo,
allá por donde
termina el arrollo de mi consciencia
se tienden los
negros nubarrones
y el ambiente
calla y se llena de olor a tierra mojada
hasta parece que
el tiempo se ha estancado por un momento,
y no atiende en
volver a continuar
sin embargo estas
cortinas adoloridas no saben de las horas
y se estremecen con cada bocanada de estos
aires pensamientos llenos de humedad
aires de
recuerdos, de saudades
de cosas vividas
de gente querida,
de olvidos tejidos
en la obscuridad.
En espera de que
los mares del cielo despierten a cronos
con sus luces y
sonoros truenos
para que las nubes
lloren llantos, para que los cielos nos dejen caer
esas profundas nostalgias que empapan la tierra
que esta debajo de
la piel,
se quedan la
ilusión y mi azoro
que abriendo un
poco mas la ventana nos permiten mirar
a esos dos
corazones que cual piedras Rodando
juegan ola tras
ola y le cantan sus cantos latidos al mar.
Ytuarte 2013



Comentarios
Sobraremos al aire nuestros deseos,
Esperando que sean escuchados por
Estrellas muertas, caídas, inexistentes.